La Invitación
Hay (muchas) ocasiones en que las relaciones que tenemos ya no funcionan más, pero por diferentes motivos no nos atrevemos a terminarlas. Algunas de las excusas son tener hijos y pensar que la separación afectará más que permanecer juntos; creer que alguno de los dos mejorará y que la situación actual cambiará; promesas del futuro y muchos más motivos similares. Pero la inercia que las parejas tienen simplemente no debería ser la principal razón.